13.10.17

Los Kennedy. Yamandú Rodríguez


(29) ATARDECE

Sin embargo el peligro no disminuye: crece. En la orilla del monte la columna de ataque está lista para avanzar. Ya la artillería aérea abrió el camino. A saltos sobre troncos caídos, bordeando embudos de granadas, la infantería entrará en acción. Es cuestión de segundos...

29.9.17

Los Kennedy. Yamandú Rodríguez


(28) Papaelo se ha ido

Ya han soportado tres horas de bombardeo.
Los aviones se cansan. Descienden por turno, tras el monte. Respiran. Cargan municiones y recrudece la tormenta.

27.9.17

Los Kennedy. Yamandú Rodríguez


(27) Bombardeo

En efecto: la escuadrilla ha reconocido el terreno. Cae la primer bomba. Se hunde en el monte. Estalla. Por el aire tembloroso vuelan quebrachos y voltean perezosamente entre la nube de humo y astillas.
Hay una danza de árboles rotos. El artillero tira de los piolines; los fantoches se elevan grotescos con sus brazos rígidos, erizado el ramaje.

Emergencia Territorial Indígena


Este miércoles 27 de septiembre se vota la prórroga de la ley 26.160. En vísperas de la sesión, representantes de Pueblos Originarios y diversas organizaciones sociales que acompañan sus reclamos, montaron una carpa frente el Congreso, dónde tiene lugar la vigilia que precederá también a una concentración convocada a partir de las 14 horas.

25.9.17

Diálogos por una Internet ciudadana


¿Será cierto que Internet es la cara amable de la globalización? ¿Es realmente una herramienta para democratizar la comunicación y los conocimientos? En muchos sentidos, lo es. Pero con su masificación, un puñado de grandes corporaciones ha acaparado el control de la red, con sus modelos de rentabilidad, convirtiéndose en los principales monopolios de la era actual. En ausencia de un adecuado control y supervisión públicos, este proyecto concentrador ha ido desplazando el proyecto ciudadano de una Internet descentralizada, democrática, basada en comunes.

8.9.17

Los Kennedy. Yamandú Rodríguez


(26) Los cóndores

Fuera todo sigue quieto.
¿Por qué no avanzarán las tropas?
Y a las dos de la tarde empiezan a sentir un zumbido lejano.
Serán los cóndores?
Miran...

6.9.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(25) Yo no me rindo

No pueden irse por tierra, ni por agua.
Ya solo tienen la puerta azul del aire... Si el “Cerro de la Gloria” les mandara algún cóndor...
Ocupan una posición estratégica y esperan la llegada del enemigo. Disponen de quinientos proyectiles. Van a combatir mientras quede un cartucho y después, una culata por astillar y luego a zarpazas.
No pronuncian palabra. Ni estrechan las manos. Ni se miran. El seis de septiembre de prometieron una buena muerte. Ella está por llegar. Eso es todo. Son viejos amigos. De su mano huesuda pasearon por crestas que hervían, sobre puentes colgantes entre dos audacias o enredados en el ovillo de un potro. Jugaban entonces. Hoy, hombres serios, la esperan dignamente. Pisan buen terreno. Hay troncos cerca donde hacer espalda, para “caer paraos”. Es bella la mañana. Tranquila como sus conciencias. Caliente.
Fruto maduro de un noble árbol argentino. Los Kennedy darán su semilla a los pájaros para que la lleven por todo el país. Como son muchos los enemigos, está asegurada la siembra.

27.8.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(24) El Solitario

Los cañones cierran el río.
Centenares de bayonetas aislan el quebrachal. Es el cordón sanitario tendido por la dictadura para evitar que se propague la altivez.
Solo queda libre la costa, franja ceñuda de pajonales.

26.8.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(23) La pesada canoa

Después las águilas se desperezan y dan el primer aletazo contra los barrotes. Buscan la salida.
Presumen que el dictador está ofendido personalmente con ellos. Esos tres “gauchos alzaos”, tiraron de la sábana. Pusieron en peligro la majestad del duende. No deben esperar cuartel.
Y no lo esperan.

24.8.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(22) Roberto espera

Es rudo el trance. Asfixia el humo. Allí la prisa resulta lenta. Anda bien montada la muerte. Para ganarle, es preciso apurar el fuego, sacarse de encima la manada de cimarrones colmilludos, no perder segundo.

23.8.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(21) Pelea del quebrachal

Es indudable que el carraspeo de Eduardo Kennedy fue la guía del enemigo. A media luz del alba en el monte, los gendarmes avanzan recogiendo ese hilo de tos... Gatean... tocan el borde del alba... se tienden en guerrilla.
Forman una hoz. Vienen por el desquite. A segar. Son muchos. Elegidos. Desde sus parapetos de maleza hacen fuego graneado. Los proyectiles llegan por tres punto, se concentran en el “guaraniná” y hace caer sobre los revolucionarios una garúa de hojas.

12.8.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(20) El Quebrachal

Un quebrachal entrerriano; quebracho blanco. Árboles altos con bases de talas petisos y foscos. Algunos enfermos por el tumor de un nido. Otros cabezones, de melena borrascosa. Parecen grullas crespas durmiendo sobre una pata. Grandes y pequeños están lados en gresca de espinas. En los ramajes tienden sus mantas las enredaderas. Serpientes de “icipó” y de “garabato” se deslizan, suben por los troncos y meten la cabeza en los nidos para robar “huevitos” de “espineros”.
De trecho en trecho , algunos “guaraninaes” arrogantes, horadan el poncho y asoman en lo alto las copas musicales.

10.8.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(19) Consejo en el bosque

Los evoco sentados a la sombra: graves la fisonomías, sobria la palabra. Caciques.
Resuelven separarse. Los amigos deben pedir asilo en tierra extraña; los Kennedy en Curuzú-Cuatiá o en la gloria. Aquellos se oponen. Mas los hermanos insisten. En todo caso, con tres que se siembren basta.Papaleo se niega a marchar. Proporcionan caballos a Molinari y Bosch. Estos los abrazan rudamente, toman rumbo y se alejan.

9.8.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(18) Corroboran el fracaso de la revolución

Y deciden retirarse a los montes.
Van como el puma herido a morir en la selva. – No piden ni esperan cuartel. La revolución abortó y la dictadura amenaza hacerse endémica. Todavía queda un ejército rebelde: la Juventud Argentina. Hay que despertarla:¿Puede haber toque de atención más vibrante que el combate de tres contradoscientos?Para eso quieren luchar, Roberto, Eduardo y Mario Kennedy. Pueden morir allí. Pero no del todo; sus sombras, montadas en fletes “brujos”, se pondrán al frente de la juventud.No quieren sacrificar a los hermanos del heroísmo. Dejan en la población a sus adictos. En caso necesario, estos pueden declarar que los Kennedy les forzaron a plegarse al levantamiento.

7.8.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(17) Un diálogo

Así les toma un llamado telefónico del Gobernador de Entre Ríos. Atiende Mario Kennedy.
- “Han hecho una enormidad” – dice el Sr. Etchevehere.
- “Hemos cumplido con nuestro deber” – responde el revolucionario.

5.8.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(16) Primeras disposiciones

El Comando revolucionario, que forman los tres Kennedy, resuelve que Don Pedro Otaño se entreviste con el Jefe de Policía y le de el domicilio por cárcel.
Destaca guardias para custodiar los bancos.
Recomienda, bajo penas severísimas, prudencia y respeto para toda la población.
Requisa las armas.
Interviene Correos, Telégrafos y Teléfonos.
Imprime un bando y una proclama.

3.8.17

Charla abierta: El pensamiento nacional ante los desafíos de la globalización

Una charla abierta a cargo de José Luis Muñoz Azpiri (h).



“El pensamiento nacional ante los desafíos de la globalización” es el eje de la charla que se desarrollará en el Centro Cultural “La Vieja Usina” este jueves 10 de agosto a la hora 19.30


Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(15) Tiradores admirables

Su maestría en el manejo de las armas es proverbial.
Cuando “Los Algarrobos” de fiesta, reciben la visita del Contraalmirante Hermelo y su Estado Mayor, los Kennedy empuñan los revólveres y maravillan a sus huéspedes. Eduardo parte cerillas a balazos. Roberto sostiene en la mano una caja de fósforos que Mario hace volar tiro a tiro. Después, desde veinte pasos, Roberto dispara y su hermano menor soporta el fuego.

2.8.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez



(14) “Entréguense, porque el que tire muere”

Con este grito los atacantes se lanzan sobre el grueso del enemigo.
Roberto y Mario Kennedy toman hacia la izquierda. Eduardo Kennedy, Molinari y Franco adelantan por la derecha. Así desembocan en un pasillo.
Crece el fuego de fusilería. Parece respirarles en la cara un vaho de muerte.
Los cinco pelean a pié firma, en descubierto a toda talla, frente a veintidós gendarmes parapetados. Se calientan los revólveres. Las armas de precisión envuelven al grupo en un zumbido constante. Se cuela el viento en aquel corredor del infierno. Hieren los muros. Arrojan una lluvia de argamasa y ladrillo picado que castiga los rostros y hace espeso el aire.
Caen dos gendarmes.

16.7.17

Hermanos Kennedy: palabras de Donald Kennedy

20 de noviembre de 2009. "Hermanos Kennedy", nuevo nombre de la ruta de ingreso a la ciudad de La Paz.


35 años de docencia universitaria no han conseguido que me sienta cómodo hablando en público.
Para los que se pongan a calcularme la edad a partir de este dato les aclaro que comencé a los 20. Y les anticipo que no podrán resolver la ecuación porque les falta otro dato.
Si. No me gusta hablar en público. Pero me lo pidió mi querida prima Maria Elena. La bella y exuberante María Elena Franchini Kennedy. Típica representante de las Kennedy.
Quien cae bajo los encantos de María Elena no se escapa más. Y a mí me pasó ya hace tiempo.
Además siendo el mayor de los varones de la descendencia directa, al día de hoy en circulación, sentí una cierta obligación con ellos, mi padre y mis 2 tíos que formaron aquel trío por quienes estamos hoy aquí, en un acto que creo que ellos jamás pensaron que algún día ocurriría
Esto no será una exposición brillante pero siento que estoy de antemano relevado de culpa y cargo porque soy Ingeniero de profesión. Los ingenieros sacamos patente de troncos para estas cosas.
Está mi hermano menor: Duval. Pero también es ingeniero y yo tengo algunas vivencias que el no.
Ahí va entonces la troncada y como ven no he hecho el introito tradicional de dirigirme a las autoridades, etc.
Pero a ellos y a todos los que bregaron por esto, están dedicadas especialmente estas palabras. Ya los mencionaré enseguida.

Basta de injerencia corporativa en la educación pública argentina

Nota abierta a adhesiones.

 ¡Con nuestra educación no!


Ante los recientes anuncios de acuerdos con corporaciones mineras y del agronegocio para introducir contenidos en la educación pública argentina los firmantes de esta nota queremos exponer nuestra absoluto rechazo a estos acuerdos y exigir que los mismos sean inmediatamente revertidos.



La educación pública debe responder a los intereses del pueblo argentino, sus necesidades y aspiraciones y de ninguna manera quedar sometida a los intereses de sectores corporativos que no hacen más que buscar el lucro y la ganancia a través del extractivismo sin importar las consecuencias socioambientales que produzcan sus acciones.

La flamante tecno-burguesía

7.7.17

1816: ¿Por qué Entre Ríos no participó del Congreso de Tucumán?

Es una contradicción que en las escuelas entrerrianas festejemos el 9 de julio "día de la independencia" y obviemos mencionar con firmeza el antecedente fundamental que fue el Congreso de Oriente.

Corremos la figura de José Artigas a la periferia, re-afirmando así un discurso decimonónico ya sin demasiados fundamentos.

6.7.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(13) La Segunda Guardia

Avanzan cinco héroes: Roberto, Mario, Eduardo Kennedy, Molinari y Franco. El resto de los revolucionarios permanecen en la puerta cubriendo la retirada.

Al ver al comisario de servicio, Roberto le intima a la rendición. Desde su bufete el policía responde con varios disparos. Kennedy hace fuego entonces. Hiere. Es éste un bello encuentro personal, bala por bala. Pero se aproxima un gendarme. Y entra en pelea. Ambos apuntan al brioso Roberto.

25.6.17

Jornadas Interdisciplinarias sobre el Congreso de los Pueblos libres

Compartimos con ustedes la invitación las JORNADAS INTERDISCIPLINARIAS SOBRE EL CONGRESO DE LOS PUEBLOS LIBRES: PERSPECTIVAS, REFLEXIONES Y DEBATES.
Allí estaremos, construyendo la Red Federal del Paraná Medio.




11.6.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez



(12) El Ataque

La jefatura, estaba defendida por veinte y cinco hombres, distribuidos en tres guardias. La primera: el centinela. La segunda, formada por el Comisario y un agente. Y la tercera, custodia de la cárcel, fuerte de veintidós gendarmes.
Tropa escogida, veterana y sobre aviso. Los Kennedy y sus compañeros avanzan en apretado grupo.

30.5.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez



(11) Con el oído en la tierra

Estaban en una feria ganadera efectuando ventas de toros, cuando recibieron noticias del atentado cometido el 6 de Septiembre contra la Constitución Argentina.
Desde ese momento lo hermanos Kennedy viven para combatir al dictador. Se ahogan. Sufren una opresión constante, obsesionante, casi material. Sienten el taco de Uriburu sobre sus pechos. Es algo que aprieta realmente sus corazones y limita el pensamiento y llaga el espíritu.

21.5.17

Los Kennedy. Yamandú Rodríguez


(10) La Tormenta


En el Paranacito y frente a “Los Algarrobos”, se levantan las islas de “Curuzú-Chalí”, Cruz del misionero Chalí. Los hermanos Kennedy y algunos peones están trabajando con ganado en las islas. Cae la tarde. Una gran tormenta amenaza echarse sobre el río.
Deciden ganar la costa en una embarcación. Pierden tiempo. La tempestad se apura y les toma el campo. Ya el Paranacito se levanta, crespo. Soporta las primeras cachetadas. Nunca fue muy paciente y aquellos zamarriones le indignan. Empieza a devolver los golpes. Viento y agua pelean. A poco el río hierve en espuma. Un zarpazo hunde la canoa. Regresan a nado. Hacen pié en la isla. Las turbonadas acuestan los árboles. El espectáculo es formidable. Al paso del viento, el río muestra los dientes. Salta, quedan jirones de espuma. Olas afiladas como dagas se hunden en el aire. Vuelven, retroceden. Ruedan mal heridas.

6.4.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(9) Mario


Hombre joven, elegante, urbano. Se mueve con cierto abandono muy personal. Parece estar siempre un poco abstraído, lejos... Habla reposadamente. Cuando necesita un vocablo expresivo cierra los ojos, le busca, atrapa y su diestra parece entregarlo al interlocutor. Después la mano desmaya y Mario Kennedy continúa hablando, caídos los brazos, vivaz la mirada, grave la expresión.
Administra su vigor. Ahorra como los atletas. Bajo esa calma se adivina el músculo pronto para el salto. Hay en él una fuerza imponente, tranquila, como la de su patria.

19.2.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(8) El domador de toros


Jineteando toros Eduardo Kennedy no tiene igual. Le place montar animales vigorosos. Fieros, de morrillo borrascoso y lomos como lapacho. Renuncia a toda ventaja. Monta en la “cruz”, en la cima del cerro bellaco. En pelos. Sin más amigas que las nazarenas y una rienda pasada bajo el cuello del vacuno. Suelta la palabra de orden:
- “Lárguenlo”

15.1.17

Eduardo Galeano y el Paraguay



Hasta su destrucción, Paraguay se erguía como una excepción en América Latina: la única nación que el capital extranjero no había deformado. 

El hombre viajaba a mi lado, silencioso. Su perfil, nariz afilada, altos pómulos, se recortaba contra la fuerte luz del mediodía. Ibamos rumbo a Asunción, desde la frontera del sur, en un ómnibus para veinte personas que contenía, no sé cómo, cincuenta. Al cabo de unas horas, hicimos un alto. Nos sentamos en un patio abierto, a la sombra de un árbol de hojas carnosas. A nuestros ojos, se abría el brillo enceguecedor de la vasta, despoblada, intacta tierra roja: de horizonte a horizonte, nada perturba la transparencia del aire en Paraguay. Fumamos. Mi compañero, campesino de habla guaraní, enhebró algunas palabras tristes en castellano. «Los paraguayos somos pobres y pocos», me dijo. Me explicó que había bajado a Encarnación a buscar trabajo pero no había encontrado. Apenas si había podido reunir unos pesos para el pasaje de vuelta. Años atrás, de muchacho, había tentado fortuna en Buenos Aires y en el sur de Brasil. Ahora venía la cosecha del algodón y muchos braceros paraguayos marchaban, como todos los años, rumbo a tierras argentinas. «Pero yo ya tengo sesenta y tres años. Mi corazón ya no soporta las demasiadas gentes.»

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Obra de Cándido López

2.1.17

Los Kennedy - Yamandú Rodríguez


(7) Y el campo abierto


Y el campo abierto les ofrece rodadas, novillos guampudos, que ellos voltean a mano limpia, toros melenos para lidiar cojinillo en mano.
Es la fiesta de sus mocedades. La preside Don Carlos Duval Kennedy.
Hoy los proscriptos recuerdan la estancia y sonríen melancólicos. Evocan al progenitor y guardan un silencio de homenaje.